DAM Siglo XXI en Miami
Una alternativa hemisférica
“Una
alternativa al ALBA una propuesta que tiene el atraso del
pensamiento marxista de mediados del siglo XX, junto con su
carga militarista y populista. La idea es crear un nuevo mapa de
ruta: la Agenda Democrática de las Américas”, Marcelino Miyares
José
Hernández
residentes,
dirigentes políticos, periodistas, economistas, pensadores y
profesionales de todas las áreas y de todo el hemisferio se
reunieron en Miami, convocados por la Organización Demócrata
Cristiana de América (ODCA), para trazar y presentar la Agenda
Democrática de las Américas del Siglo XXI (ADAM XXI).
Marcelino
Miyares, vicepresidente de Acción Política de la ODCA, cree que
el liderazgo político hemisférico debe buscar una agenda
alternativa útil para los pueblos del Continente. “Tenemos que
tener una propuesta política ante los grandes desafíos del
hemisferio. El acceso a la prosperidad para enfrentar a la
pobreza, el manejo adecuado del medioambiente, el acceso a la
tecnología como mecanismo de crecimiento humano, la educación,
el nuevo rol de los medios de comunicación de masas ante la
realidad actual, son algunos temas en los que las mentes de
pensamiento democrático del hemisferio han venido estudiando acá
en este seminario.
“No se trata
de crear un nuevo hombre, es darle alternativas y herramientas
para que el ser humano democrático del hemisferio pueda tener un
acceso más fácil a la prosperidad y la felicidad”, explica
Miyares.
Miyares,
considera un sinsentido que el único planteamiento para el
manejo de los Estados en el hemisferio sea la Alternativa
Bolivariana de las Américas (ALBA). “Si revisas, no se ha
presentado una alternativa a esta propuesta, que tiene el atraso
del pensamiento marxista latinoamericano de mediados del siglo
XX, junto con su carga militarista y populista. La idea es crear
un nuevo mapa de ruta: la Agenda Democrática de las Américas (ADAM
XXI)”.
Los
expresidentes
Jorge Quiroga
(Bolivia) y Vinicio Cerezo (Guatemala) advirtieron sobre el
peligro de un resurgimiento de ofertas populistas y de gobiernos
autoritarios de corte militarista en la región. Alertaron sobre
la amenaza que se cierne sobre países como Bolivia por el
intervencionismo del presidente venezolano, Hugo Chávez.
Quiroga y
Cerezo, explicaron que hay que detener el proyecto autoritario
en el continente y cuestionaron el silencio de muchos países y
organismos latinoamericanos sobre el avance de las propuestas
populistas y militaristas. Para Cerezo, en Centroamérica “han
surgido líderes que antes pertenecían al Ejército, que están
planteando el tema de la violencia y argumentos fascistas de
seguridad para controlar la democracia”. Precisó que si las
democracias latinoamericanas no actúan con alianzas estratégicas
entre gobiernos, sectores productivos y la población, se estarán
creando “las condiciones para populismos demagógicos y
autoritarismos de corte militarista”.
Quiroga,
criticó lo que denominó la “petrotiranía intervencionista de
Chávez en todo el continente utilizando el dinero producto de la
renta petrolera, especialmente en Bolivia. Chávez está
aumentando la presencia de efectivos militares venezolanos en
territorio boliviano y que busca controlar directamente las
guarniciones, repartiendo cheques que son girados directamente
contra la cuenta de la embajada venezolana en La Paz.
“El presidente
y las más altas autoridades de Bolivia se desplazan en
helicópteros y aviones venezolanos y con frecuencia entran y
salen aviones venezolanos con fuerzas élite y armamento. Es un
secreto a voces que el gobierno venezolano distribuye maletines
llenos de dinero en Bolivia”, explicó el ex presidente Quiroga.
El seminario
analizó los diversos escenarios de lo que será una nueva
alternativa política de la democracia cristiana en el
continente. Manuel Espino, presidente de la ODCA, dijo que el
principal reto de los partidos políticos inspirados en la
democracia cristiana es revertir la injusticia social en el
continente. “La ODCA quiere construir un espacio de diálogo
donde las izquierdas y las derechas no se confronten, sino que
dialoguen”.
Los medios
En la mesa de
trabajo sobre Medios de Comunicación Social en una democracia
eficiente, nueve especialistas en el tema consideraron temas
como la importancia del impacto de la noticia para desarrollar
sistemas democráticos en América Latina; el control de los
medios y a qué intereses responden, con el fin de lograr
restablecer los equilibrios democráticos en la libertad de
expresión, garantizando la pluralidad e impidiendo prácticas
monopólicas; cómo lograr la veracidad, claridad y objetividad de
la noticia dentro de un estado autoritario o totalitario;
procurar la educación del receptor y su capacidad para que pueda
acceder a la noticia de manera objetiva y reconocer la
importancia que tiene el movimiento artístico cultural como
herramienta importante para el desarrollo de la democracia en
América; es necesario que los partidos políticos recuperen la
capacidad comunicadora a través de su militancia y reclamar el
derecho a ejercer la profesión periodística sin temor a la
violencia terrorista.
La ciencia
y la tecnología
La Ciencia y
la TecnologÍa, por su naturaleza y características, tienen una
dimensión holística, que se expresa en aspectos tan disímiles
como la generación de empleo, el efecto invernadero, la
producción de alimentos, el SIDA o la producción de
biocombustibles. “No vivimos en una época de cambios, sino en un
cambio de época”. (Juan Antonio Blanco)
La generación
de una Sociedad del Conocimiento, es una urgente necesidad para
nuestras naciones que debe ser impulsada por su liderazgo ¿cómo
debe abordarse esta problemática desde la perspectiva de un
programa político, cuyo pilar fundamental es la democracia como
método para tomar las decisiones fundamentales en la sociedad?
Democratizar
la Ciencia y la Tecnología implica llevar la ciencia a los
ciudadanos, reorientar las políticas públicas de ciencia y
tecnología hacia las reales necesidades y demandas del conjunto
de la población, así como abrir al debate público lo
concerniente a este tema.
Solo visiones
a largo plazo, inclusivas y respaldadas por los actores sociales
fundamentales tienen la posibilidad de proporcionar soluciones
efectivas. Hay cuatro perspectivas diferentes, dependiendo de
los actores que intervienen en la formulación de una política en
ciencia y tecnología: la burocrática, encarnada por el aparato
del estado, que procura administrar y organizar la ciencia para
disponerla al servicio de la política; la académica, formada por
la comunidad científica, que busca preservar los valores y la
autonomía tradicionales de la ciencia frente a otros intereses;
la económica, donde empresarios y responsables de la política
económica, se interesan por las aplicaciones tecnológicas de la
ciencia, orientadas hacia las innovaciones rentables y la cívica
(ciudadana), donde están la sociedad civil, ecologistas,
defensores de los derechos humanos, y todos los que prestan
atención a las repercusiones sociales de la ciencia.
La revolución
y la Sociedad de la Información y del Conocimiento, serán fuente
de desarrollo para todos. Pero plantean dos desafíos: garantizar
el acceso universal a la información y al conocimiento, así como
velar por el futuro de la libertad de expresión.
La libertad de
expresión es la piedra angular en que descansan las Sociedades
del Conocimiento. La libertad de expresión no es meramente un
principio político, pues tiene un profundo impacto económico y
social, ya que es un instrumento de desarrollo.
Lo
Social
Dentro de
las diversas desigualdades que aún persisten, destaca la
vulnerabilidad de la mujer, así como la falta de políticas
eficaces para resolver los problemas de la tercera edad. La
desigualdad social alimenta las propuestas populistas. Frente al
paternalismo hay que enfatizar la participación ciudadana, la
responsabilidad social y la solidaridad de todos los ciudadanos.
Hay que
crear alianzas estratégicas con todas las fuerzas democráticas
del continente para enfrentar el avance del populismo
autoritario. Los partidos deben proponer cambios legales,
graduales y sistemáticos para atender las necesidades básicas de
la población y evitar las propuestas radicales y de corto plazo.
La
modernización económica debe ser apoyada, pero hay que reafirmar
el papel del Estado para lograr la cohesión y la justicia social
de nuestro continente, así como es vital que dicha modernización
tome en cuenta la cuestión ambiental y su impacto en el medio
ambiente.
Hay que
construir un Estado eficiente que promueva políticas públicas
que de una forma sustentable, mejoren las condiciones de vida de
nuestro pueblo. En tal sentido, deben incluso tomarse en cuenta
planes de emergencia social que permitan enfrentar de inmediato
la pobreza extrema.
Lo
económico
Destacaron
las fallas en términos de funcionamiento, de carencia de
equidad, y de desarrollo desigual que se dan dentro del actual
sistema económico internacional. Y el éxito de la Economía
Social de Mercado, un modelo posible a implementarse en nuestras
realidades nacionales.
En el corto
plazo se deben promover: el fortalecimiento institucional y la
transparencia en lo político y económico; la inversión en
proyectos de infraestructura social y servicios sociales; el
otorgamiento de micro créditos para pequeños empresarios;
programas del tipo de pago directo de subsidios estatales a las
familias pobres, en contraprestación al cumplimiento de
programas escolares y vacunación de sus niños. Se debe destacar
el valor de la reciprocidad en los intercambios comerciales
entre las naciones desarrolladas y las que están en vías de
desarrollo, instando a que los países centrales realicen una
real apertura de sus mercados a los productos de los países en
la periferia.
Y en el
largo plazo: promover la seguridad jurídica como clave del
desarrollo sostenido; otorgar facilidades a la inversión que
promueva puestos de trabajo; fomentar la estabilidad monetaria
de todos los países de la región a fin de promover el ahorro
interno; fomentar la progresiva integración latinoamericana.
En derechos
humanos
Los derechos
humanos fundamentales, se basan en el respeto a la dignidad
plena de la persona humana, a la vida e interdependencia de los
derechos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales,
cuyo reconocimiento y realización práctica son indispensables
para el logro de la paz, la justicia y el bienestar.
La
globalización ha creado nuevos valores, nuevas expectativas,
nuevas necesidades, nuevos derechos. Se tiene que promover el
desarrollo de una cultura de solidaridad y conocimientos de los
derechos humanos fundamentales, dentro de un concepto que vaya
más allá de lo nacional, y dé paso a políticas de estado de
carácter regional.
Hay que
desarrollar campañas de denuncia y promoción de los derechos
humanos aprovechando ocasiones como las de las conmemoraciones
de los 60 años de la Declaración Americana de los Derechos y los
Deberes del Hombre, de la Organización de Estados Americanos
(OEA) y de la Declaración Universal de Derechos Humanos de las
Naciones Unidas. Entre estas campañas debe estar incluida la de
promover la firma, la ratificación y la adopción a nivel
nacional de todos los tratados y convenios que en materia de
derechos humanos han sido aprobados en principio tanto por las
Naciones Unidas como por la OEA.
La emigración
forzada de millones de latinoamericanos y caribeños y la
lamentable situación en que la gran mayoría se encuentra, exigen
un esfuerzo mayor en la defensa de los derechos de inmigrantes y
del derecho a no emigrar de manera forzosa.
La situación
de los derechos humanos en America Latina y el Caribe, exige una
cooperación entre de todos los actores políticos, para el logro
de una agenda mínima que pueda ser consensuada y compartida por
todas las fuerzas de la sociedad.